Cómo cuidar cachorros recién nacidos: las primeras semanas
Para cuidar cachorros recién nacidos necesitas asegurar tres cosas: calor constante, que tomen calostro y leche con regularidad y un control diario del peso. Si la madre está sana y los atiende, tu papel es sobre todo vigilar y mantener el nido en buenas condiciones. Si son huérfanos o la madre no puede alimentarlos, habla con el veterinario desde el primer día: los perros bebés se descompensan muy rápido.
Primeras semanas con la madre: calor, calostro y peso
Durante las primeras semanas, la madre hace casi todo: amamanta, limpia y da calor. Aun así, conviene revisar a cada cachorro a diario y apuntar cómo está. Para distinguirlos, anota rasgos como manchas o color del pelo.
Un nido cálido, seco y tranquilo
Los cachorros no regulan su temperatura corporal hasta alrededor de las 4 semanas de vida, según el Manual Veterinario Merck. Por eso el ambiente tiene que compensarlo. Como orientación, este manual recoge estas temperaturas ambientales:
- Primera semana: entre 28,9 y 31,7 °C.
- Segunda y tercera semana: unos 26,7 °C.
- Cuarta semana: entre 20,6 y 23,9 °C.
Si usas una fuente de calor adicional, colócala de forma que no pueda quemarlos ni sobrecalentarlos. Los recién nacidos no son capaces de apartarse solos del calor, así que revisa la zona con frecuencia. Elige un rincón tranquilo, sin corrientes y lejos del sol directo, con mantas limpias que puedas cambiar a menudo.
Calostro en las primeras horas
El calostro es la primera leche de la madre y aporta anticuerpos que el cachorro todavía no fabrica. Su intestino solo puede absorberlos durante muy poco tiempo: el Manual Merck explica que esa absorción suele terminar hacia las 24 horas posteriores al parto. Comprueba que todos maman en las primeras horas. Si alguno no se engancha o se queda apartado, llama al veterinario ese mismo día.
Pesarlos cada día
Una báscula de cocina digital es tu mejor aliada. Merck recomienda registrar el peso a diario durante las dos primeras semanas y después cada tres días hasta el mes de vida. El primer día se acepta una pequeña pérdida, de como máximo el 10 % del peso al nacer; a partir de ahí deben ganar peso de forma constante.
Por ejemplo, un cachorro que nace con 300 g no debería bajar de 270 g en su primer día. Si no gana peso o adelgaza después, consulta.
Cachorros recién nacidos huérfanos: cómo alimentarlos
Si la madre falta, rechaza a la camada o no tiene leche, el trabajo se multiplica. Si nunca has criado cachorros, pide al veterinario que los examine antes de empezar y que te enseñe la técnica.
Leche maternizada y biberón
- Usa leche maternizada comercial para cachorros. Merck señala que estos preparados son mejores que las recetas caseras, aunque ninguno iguala la leche materna.
- Sigue la etiqueta para preparar las cantidades y ofrécela templada, a temperatura corporal.
- Frecuencia: la guía de Best Friends Animal Society sobre cachorros huérfanos indica que los recién nacidos necesitan comer cada dos o tres horas, también de noche. Una pauta cada dos o tres horas equivale a entre ocho y doce tomas en 24 horas. El veterinario debe ajustar la frecuencia y el volumen a la edad, el peso, la leche utilizada y la evolución de cada cachorro.
- Postura: boca abajo y con la cabeza nivelada, como si mamaran de la madre. Nunca boca arriba.
- Higiene: conserva la leche preparada como indique el fabricante; desecha lo que sobre de cada toma y no reutilices leche que haya estado en contacto con la boca.
Un cachorro frío no puede mamar ni digerir bien. Si lo notas frío, caliéntalo poco a poco y llama al veterinario antes de darle de comer. La alimentación por sonda solo debe hacerla quien haya aprendido la técnica con un veterinario, porque un error puede llevar leche a los pulmones.
Estimular para que hagan pis y caca
Durante las dos primeras semanas, la madre lame la zona genital de sus crías para que orinen y defequen. Sin ella, tienes que hacerlo tú: masajea con suavidad esa zona con un paño o una gasa húmeda y templada hasta que hagan sus necesidades. Según Best Friends, a partir de las dos semanas empiezan a hacerlo solos.
Hitos de los perritos bebés semana a semana
Cada camada tiene su ritmo, pero estas referencias de Best Friends te ayudan a saber qué esperar:
- Entre los 5 y los 8 días: se abren los conductos auditivos.
- Entre los 10 y los 14 días: se abren los ojos. Siguen siendo sensibles a la luz, así que mantenlos lejos del sol directo hasta alrededor de las 4 semanas.
- Hacia las dos semanas: empiezan a orinar y defecar sin ayuda.
- Tercera semana: se puede ofrecer un plato de agua y comenzar poco a poco con papillas.
Mientras tanto, pasan de arrastrarse a dar sus primeros pasos. Una manta o una toalla en el suelo les da agarre y evita resbalones. El destete es gradual y no conviene separarlos de la madre ni de los hermanos antes de tiempo. Cuando pasen a comida sólida, esta guía sobre cuánto debe comer un cachorro te ayudará con cantidades y número de tomas.
Socialización, desparasitación y vacunas
La socialización empieza en casa. Tócalos con suavidad a diario, deja que oigan los ruidos normales del hogar y, cuando el veterinario lo considere oportuno, permite visitas tranquilas. Best Friends aconseja que no los toque quien acabe de estar con animales enfermos o en una clínica o refugio.
En cuanto a parásitos, la guía de ESCCAP recomienda desparasitar a los cachorros frente a ascáridos desde las 2 semanas de edad, cada 14 días hasta 2 semanas después del destete, y después una vez al mes hasta los 6 meses. El producto y la dosis los decide el veterinario según el peso de cada cachorro. Pregunta también por la madre, porque puede transmitir parásitos a la camada.
Las vacunas se planifican en consulta según la edad, el riesgo y la historia de la madre. Tienes una orientación en nuestro calendario de vacunas para cachorros. Best Friends considera buena idea una revisión veterinaria durante la tercera semana.
Señales de alarma: cuándo ir al veterinario
Los recién nacidos empeoran en pocas horas, así que no esperes a ver si mejora. Llama al veterinario si un cachorro:
- No mama, se queda apartado o está muy apático.
- No gana peso o lo pierde después del primer día.
- Está frío al tacto.
- Llora de forma persistente o extraña.
- Tiene diarrea: llama pronto, y acude de urgencia si hay sangre, debilidad o deja de mamar.
- Vomita, regurgita o respira con dificultad.
- Tiene la barriga hinchada o le duele al tocarla.
Si la madre está decaída, no come o deja de atender a la camada, también es motivo de consulta. Lleva tus anotaciones de peso a la visita: ayudan mucho a valorar la evolución. Esta guía es orientativa y no sustituye la exploración ni el criterio del veterinario.
Después de la camada: esterilización y adopción responsable
Criar una camada supone semanas de trabajo, gastos veterinarios y la responsabilidad de encontrar buenos hogares. Si no estaba prevista, habla con el veterinario sobre cuándo esterilizar a la madre; en esta guía sobre castración y esterilización tienes beneficios, mitos y cuidados.
Para buscarles familia, apuesta por la adopción responsable: entrégalos con su historial veterinario, conoce a los adoptantes y no los regales al primero que los pida. Y si lo que quieres es tener un cachorro, piensa en las protectoras: siempre hay perros jóvenes esperando un hogar.
Para llevar a la consulta un historial ordenado, puedes guardar los cuidados y recordatorios de tu mascota en Miwuki Pet Life. Sigue siempre las pautas específicas de tu veterinario.
Conclusión
Cuidar cachorros recién nacidos exige constancia y orientación veterinaria: nido cálido, calostro a tiempo, báscula diaria y atención a cualquier cambio. Con huérfanos, el trabajo es mayor y el veterinario debe acompañarte desde el principio. Ante la duda, consulta pronto.