Gato esfinge (sphynx): carácter, cuidados de la piel y salud
El gato esfinge o sphynx es una raza de gato casi sin pelo que procede de una mutación natural y recesiva detectada en Canadá en 1966. No es hipoalergénico y su piel necesita cuidados que un gato con pelo no requiere: baños regulares, abrigo frente al frío y protección del sol. Además, conviene vigilar su corazón, porque es una de las razas con más predisposición a la miocardiopatía hipertrófica.
Qué es un gato esfinge y de dónde viene
Según la Cat Fanciers’ Association (CFA), el sphynx actual desciende de un gatito sin pelo que nació en 1966 en Toronto, hijo de una gata doméstica. Se comprobó que el rasgo se debía a un gen recesivo natural, y durante unos 30 años se cruzaron gatos sin pelo con gatos de pelaje normal para crear una raza con una base genética diversa. En 1975 aparecieron en Minnesota (Estados Unidos) otros dos gatos con la misma mutación que también se incorporaron a la raza.
Que el gen sea recesivo significa que un gatito tiene que heredarlo de ambos progenitores para nacer sin pelo. La CFA también describe gatitos con pelo en la historia de cría de la raza, que ha incluido cruces con gatos de pelaje normal; esto no significa que dos progenitores sin pelo deban producir gatitos con pelo.
¿De verdad es un gato sin pelo?
No del todo. Los gatos esfinge suelen tener una pelusilla muy fina, sobre todo en la nariz, las orejas y la cola, y su piel se compara a menudo con el ante o la piel de un melocotón. Los cambios de estación y hormonales pueden modificar esa pelusa. Tienen además arrugas marcadas en la cabeza y los hombros, orejas grandes y ojos en forma de limón.
No es la única raza lampiña: hay otras, como el donskoy o el peterbald.
Carácter: un gato que busca calor y compañía
La CFA describe al sphynx como un gato curioso, extrovertido, muy inteligente y poco tímido, que «habla» con frecuencia para pedir atención o comida. Busca el contacto humano, en parte porque pierde calor con facilidad: no es raro que pase horas pegado a ti.
Esa necesidad de compañía tiene un reverso. No lleva bien pasar mucho tiempo solo, y la CFA sugiere valorar la convivencia con otro gato. Si hay niños en casa, deben ser lo bastante mayores para entender que su piel es delicada y no admite juegos bruscos.
¿Es hipoalergénico el gato sphynx?
No. Es uno de los mitos más extendidos sobre los gatos sin pelo. El American College of Allergy, Asthma and Immunology (ACAAI) explica que todos los gatos producen alérgenos, que se encuentran en el pelo, la piel y la saliva, y que los estudios no han demostrado que exista un gato hipoalergénico. También señala que la longitud del pelo no se asocia con la cantidad de alérgeno.
El alérgeno felino más conocido, la proteína Fel d 1, se produce en la piel y en la saliva, no en el pelo. Quitar el pelo no la elimina. La CFA reconoce que un sphynx recién bañado tiene menos alérgenos en la piel, pero aclara que eso no lo convierte en un gato con pocos alérgenos.
Si tú o alguien de tu familia tiene alergia a los gatos:
- Consulta a un alergólogo antes de decidir.
- Una visita breve sin síntomas no descarta una alergia; acuerda con el alergólogo cómo valorar la convivencia sin exponerte innecesariamente.
- No te fíes de anuncios que prometan un gato «sin alergias».
Cuidados de la piel del gato esfinge
En un gato con pelo, la grasa natural de la piel se reparte por el pelaje. En el sphynx no tiene dónde ir, así que se acumula y puede provocar problemas cutáneos. CatWatch, el boletín elaborado con el Cornell Feline Health Center, resume así sus cuidados básicos.
Baños y grasa
- Baños regulares con un champú suave y agua tibia. Tu veterinario te dirá qué producto usar y con qué frecuencia según su piel.
- Atención a las arrugas, donde se acumula la grasa.
- Ropa limpia. Si le pones jerséis, lávalos a menudo, porque también se engrasan.
- Uñas cortas. Su piel, sin pelo que la proteja, se daña fácilmente con sus propios arañazos.
Si ves manchas o bultitos rojos en la piel, pide cita: los gatos sin pelo pueden tener predisposición a problemas cutáneos como la urticaria pigmentosa.
Protección del frío y del sol
El sphynx pasa frío con facilidad. Dale camas mullidas, mantas y rincones cálidos, sobre todo en invierno; algunos se acostumbran a llevar un jersey.
Su piel también se quema con el sol. Si sale con arnés, busca zonas de sombra o protégelo con una camiseta. No le pongas crema solar humana: CatWatch advierte de que muchos protectores contienen ingredientes tóxicos para los gatos. Pregunta al veterinario antes de aplicarle cualquier producto.
Salud del sphynx: el corazón y otras predisposiciones
El Cornell Feline Health Center incluye al sphynx entre las razas en las que la miocardiopatía hipertrófica (MCH) es más frecuente. Es una enfermedad en la que se engrosan las paredes del corazón y suele empeorar con el tiempo.
Muchos gatos con MCH no parecen enfermos. Otros muestran respiración rápida o con esfuerzo, respiran con la boca abierta o están apáticos. Una complicación grave son los coágulos, que pueden causar un dolor repentino o incluso parálisis en las patas traseras. La MCH se diagnostica con una ecocardiografía, y Cornell advierte de que los test genéticos deben interpretarse con ayuda del veterinario, porque no todos los gatos con la mutación desarrollan la enfermedad.
La CFA menciona además otros problemas descritos en la raza: dificultades respiratorias en gatitos por la falta de pelo, una miopatía hereditaria, un sistema digestivo sensible y enfermedad periodontal. Pregunta a tu veterinario con qué frecuencia conviene revisar su corazón, su piel y su boca.
Como es una raza con necesidades veterinarias específicas, merece la pena prever los gastos. Un seguro veterinario para gatos puede ayudarte con revisiones e imprevistos; revisa bien sus condiciones y exclusiones antes de contratarlo.
Cuándo ir al veterinario de urgencia
- Respira rápido, con esfuerzo o con la boca abierta.
- Tiene dolor súbito, cojea o no mueve las patas traseras.
- Está muy decaído o deja de comer.
- Tiene quemaduras, heridas o lesiones en la piel que empeoran.
Esta guía es orientativa y no sustituye la consulta con tu veterinario.
Adoptar o comprar un sphynx: piénsalo con calma
La CFA reconoce que el sphynx está entre las razas de precio más alto, pero un precio alto no garantiza un gato sano. Si te planteas comprarlo, pide información veterinaria de los padres, incluido el estudio del corazón, y desconfía de ventas rápidas o sin ver al animal.
Antes de eso, considera la adopción. Pregunta en protectoras por gatos de esta raza o sus cruces, y piensa si lo que buscas es realmente un sphynx o un gato que encaje con tu vida. Puedes empezar por ver los gatos en adopción en Miwuki Pet Shelter, con o sin pelo.
Para llevar a la consulta un historial ordenado, puedes guardar los cuidados y recordatorios de tu mascota en Miwuki Pet Life. Sigue siempre las pautas específicas de tu veterinario.
Conclusión
El gato esfinge es una raza cariñosa y muy sociable, pero no es la solución para las alergias y exige más cuidados de lo que parece: baños, abrigo, protección solar y revisiones del corazón. Si estás dispuesto a dárselos, puede ser un gran compañero. Si no, hay muchos gatos esperando familia que quizá encajen mejor contigo.